La mayoría de los incendios en una vivienda ocurren en la cocina, mientras se cuecen los alimentos y son la principal causa de lesiones por fuego. Sin embargo, con frecuencia son extinguidos sin mayores daños, dado que generalmente hay una persona presente. La causa común de los incendios durante la noche es el descuido con las colillas de cigarrillos, chispas de las chimeneas sin pantallas de protección o puertas de cristal o por los aparatos de calefacción colocados demasiado cerca de los muebles u otros materiales inflamables. Esos incendios son particularmente peligrosos dado que pueden arder durante mucho tiempo antes de que los residentes se despierten.
La mayor parte de las víctimas de un incendio mueren por el humo y los gases venenosos, y no por las llamas. El incendio desprende gases venenosos que pueden expandirse rápidamente y lejos del lugar del incendio mismo, para cobrar víctimas cuando éstas duermen y ni siquiera se dan cuenta del incendio. Incluso, si los residentes de la casa se despiertan, los efectos de esos gases pueden confundirlos y retrasar sus reacciones, de manera que pueden impedir su escapatoria. Por esto es crucial para usted y su familia tener una alarma, para que todos puedan escapar oportunamente, antes de que su capacidad de pensar y de movilizarse se vea afectada. Además, más de la mitad de los incendios que cobran vidas en las viviendas ocurren mientras las personas duermen, --esto representa apenas un tercio de un día de 24 horas. Por lo tanto, cualquier sistema de protección contra los incendios debe ser capaz de proteger a las personas que están durmiendo en el dormitorio en el momento de estallar el incendio.

Es más, casi la mitad de las personas que mueren cada año a causa de un incendio en el hogar, son niños en edad preescolar o adultos de 65 años de edad o mayores. Si le sumamos a esto las personas con desventajas físicas, mentales o emocionales, queda claro que la protección de su vivienda contra los incendios debe estar diseñada para ayudar a las personas con limitaciones. Por esto, cualquier programa de prevención contra los incendios debe incluir medidas para las personas con necesidades especiales.